Despierta el viernes 24 de abril, puente para muchos en Castilla y León, por haber celebrado el 23 el día de nuestra comunidad. A las nueve en punto de la mañana, hay en las inmediaciones de Pisuerga, un autocar listo para salir rumbo a Cáceres, a seguir con nuestras ilusiones de volver a la ACB.
El viaje se hace largo, y al autobusero le cuesta parar… 750 metros, jajaja….
Recién pasada la una de la tarde llegamos a nuestro destino, el autocar nos deja en el Paseo de Cánovas, en pleno centro de la ciudad. El termómetro marca 29ºC (qué caló madre mia!!). A partir de ahí la marea morada se dispersa.
Una primera terracita, y toma de contacto, la oficina de turismo y un pequeño planteamiento del día. Hacia las dos y pico, aparecen otros cuatro miembros de la Cruzada (y algunos que no lo son, pero que habrá que reclutar para la próxima temporada) que ya estaban por tierras extremeñas desde el día anterior, puesto que habían decidido pasar allí el puente.
Comimos tranquilamente y a pasear por el casco histórico de Cáceres, una ciudad bonita, de piedra, en la que sobre todo nos llama la atención la gran cantidad de cigüeñas que allí viven. La ciudad estaba bastante engalanada, puesto que el día anterior habían celebrado la fiesta de su patrón “San Jorge”. La verdad es que el sol pegaba…. así que decidimos tomar otra cañita para sobrellevarlo.
A las ocho teníamos que estar en las puertas del pabellón para recoger nuestras entradas. Llegaron también miembros de la directiva con sus respectivas familias y algunos aficionados más aparte de los que habíamos ido en el bus. Tranquilamente nos sentamos en nuestra zona y comenzamos a animar a nuestro equipo, dicen por ahí los que no fueron, que se nos escuchaba a través de feb.tv y se nos veía animar.
El partido estuvo de lo más emocionante. Durante todo el encuentro hubo tensión, miedo… pero sobretodo ilusión. Finalmente nos alzamos con la victoria y contentísimos pero muy cansados fuimos a despedir a los jugadores a la salida. También a ellos se les notaba contentos.
Ahora todos pensamos en el próximo encuentro ante nuestro eterno rival el León, el primer fin de semana de Mayo. Esperemos que aquí haya más cruzados desplazados, también es un fin de semana largo y los kilómetros son menos.
El viaje “oficial” llegó a Valladolid hacia las tres y algo de la mañana, los más afortunados, pudieron seguir disfrutando por aquellas tierras hasta el domingo.
Muchas gracias a todos los desplazados y espero que sigamos manteniendo la ilusión, pues nunca antes habíamos tenido un final de liga en el que lucháramos por estar en lo más alto.